Conozca por qué California está gastando tanto en formación profesional y vocacional

Más estadounidenses van a la universidad que en cualquier otro momento. El censo más reciente encontró que más del 30 por ciento de los adultos mayores de 24 años obtuvieron una licenciatura o grado equivalente.

Para muchos, sin embargo, la educación superior sigue siendo un privilegio que es financieramente inaccesible. Una manera en que los estudiantes pueden invertir en su futuro sin realizar todo el gasto que involucra una licenciatura es a través de la formación profesional.

La licenciatura no es el único camino

Al inscribirse en programas de educación vocacional y formación profesional los estudiantes pueden obtener títulos en campos de alta demanda como enfermería, negocios e ingeniería, que pueden conducir a empleos bien remunerados.

Aun así, muchos estudiantes creen que una licenciatura es el único camino hacia el éxito. Para cambiar esto, el estado de California está gastando más de 150 millones para alentar a más estudiantes a obtener un certificado vocacional en lugar de una licenciatura.


Estos programas, ofrecidos por colegios comunitarios en todo el país, están diseñados por definición para ayudar a los estudiantes a encontrar empleo.

Los informes del Departamento de Educación de EE.UU. indican que las personas con educación vocacional tienen tasas de empleo ligeramente más altas que aquellas con credenciales académicas.

Esto puede resultar un factor decisivo en aumentar la calidad de vida de millones de personas, y de mejorar la seguridad personal reduciendo las tasas de criminalidad en algunas localidades de California.

La desconfianza en el futuro

A pesar de los beneficios de la educación vocacional, todavía tiene que atraer a los estudiantes estadounidenses a gran escala.

Según el Centro Nacional de Estadísticas de Educación, solo el 8 por ciento de los estudiantes de pregrado están inscriptos en un programa de certificación vocacional. Y es que durante la educación secundaria se hace ver a la universidad como la única opción para continuar estudiando.


En muchas regiones, los programas vocacionales incluso han disminuido en popularidad. Por ejemplo, en 2000, el 31 por ciento de los estudiantes universitarios comunitarios en California tomaron cursos vocacionales. Hoy, solo el 28 por ciento de los estudiantes toman estos cursos.

Los expertos creen que los estudiantes dudan en ingresar a los programas de capacitación vocacional, en parte debido al temor de que industrias como la manufactura reemplazarán a los trabajadores con robots.

Las grandes reducciones de personal de las industrias durante la última recesión económica no ayudan a la creación de la necesaria confianza.

Las empresas apoyan este esfuerzo

A pesar de estos temores, California está invirtiendo más que nunca en educación vocacional. Hoy en día, California Community Colleges es el mayor proveedor de capacitación laboral en el país.

El estado espera usar el dinero para mejorar la reputación de la educación vocacional y brindarla de manera más efectiva.


The New York Times señala en un artículo reciente que este tipo de inversión del gobierno ayuda a las empresas a reducir los costos:

“Quieren que las escuelas y, por extensión, el gobierno asuman más costos de capacitación de los trabajadores que solían estar cubiertos por las mismas empresas “, señalaba el artículo en forma crítica.

En otros países como Alemania, las empresas están muy involucradas en la capacitación de los trabajadores. Aun así algunos analistas educativos señalan que los esfuerzos como el de California son exactamente lo que necesita actualmente la economía de los EEUU.