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    Entrevista: Joan Guasch Corominas, coordinador de IBE-RM:

    1. ¿Qué es el Rapid Manufacturing y cuál sus aplicaciones?

    Han ido apareciendo muchas definiciones del concepto Rapid Manufacturing en la última década. Yo prefiero definirlo como el conjunto de tecnologías que permiten la manufactura de un sólido en tres dimensiones de forma immediata. Últimamente se han creado subgrupos dentro del mismo concepto y por ello se habla de Direct Manufacturing o de Additive Manufacturing. Incluso hay quien lo prefiere denominar e-Manufacturing por la importancia que tiene el factor “digital” en toda la cadena de producción y explotación.

    Siempre me he manifestado a favor de promover este tipo de tecnologías que abren un nuevo paradigma en la manufactura y, sobretodo en nuevos modelos de negocio. Creo que será mucho más provechoso el esfuerzo en su desarrollo tecnológico que no en definir académicamente el significado.

    Las tres grandes ventajas que ofrece el Rapid Manufacturing son la fabricación sin utillajes, que permite la personalización del producto fabricado; la fabricación bajo demanda, que evita stocks de almacenaje y sobrecostes logísticos; y la total digitalización del proceso de manufactura, que permite entre otras cosas la globalización de la producción.

    Históricamente las primeras aplicaciones fueron para la fabricación de prototipos (Rapid Prototyping) pero el desarrollo tecnológico habido en los últimos años permite que hoy en día ya se puedan fabricar de forma directa a partir del CAD productos definitivos. Se pueden encontrar aplicaciones en juguetería, automoción, aeronáutica, bienes de equipo, calzado, electrodomésticos, utillajes especiales y muchas más.

    El uso del Rapid Manufacturing en aplicaciones sanitarias ha abierto nuevos horizontes y está fomentando el trabajo de grupos de investigación mixtos entre médicos, ingenieros, informáticos y diseñadores. Desde prótesis dentales hasta reconstrucciones cerebrales, pasando por cotilos o discos intervertabrales y muchas más aplicaciones, el Rapid Manufacturing ofrece comodidades al paciente y al equipo médico.

    2. ¿Cuáles son los países que más utilizan la tecnología? ¿En el total de la producción industrial, qué porcentaje representa el RM en estos países?

    Podemos asegurar que todos los países industrializados están actualmente utilizando el RM. El país líder tanto en uso como en capacidad tecnológica instalada es Estados Unidos, seguido de Japón. Es de remarcar el crecimiento que están teniendo en estos momentos China y Corea. En Europa, indudablemente es Alemania el país que más Rapid Manufacturing genera y consume.

    Importante también es observar cuales son las regiones de desarrollo del conocimiento tecnológico. En este aspecto Europa, gracias a Alemania y el Reino Unido, se ha convertido en el centro de atención.

    3. ¿Qué posición ocupa España en el ranking de uso del RM?

    Según datos de 2008, estamos en el lugar onceavo en cuanto a tecnologías instaladas, por delante de Rusia y Turquía que probablemente nos superen en los siguientes años. Por uso es difícil de cuantificar porque no se dispone de datos fiables.

    4. ¿Por qué el proyecto IBE-RM es estratégico para la industria española?

    El carácter estratégico del proyecto IBE-RM tanto para la industria, como para la sociedad española, es por la mejora de la productividad que puede representar para la industria española el uso del Rapid Manufacturing. Es indudable la mejora de la calidad de vida que estas tecnologías aportarán gracias al desarrollo de productos personalizados, con especial énfasis en los sectores de la salud y gran consumo. Por último no se debe olvidar el impacto socio-económico a través de la creación de puestos de trabajo cualificados.

    5. ¿Cuáles son los resultados esperados más destacables de IBE-RM?

    Nos hemos propuesto desarrollar tecnología “made in Spain”. A excepción de algunas variaciones de procesos indirectos, España siempre ha sido considerada como una economía beneficiaria pero no generadora de tecnología. Sinceramente creo que con el grupo de industrias y centros de investigación que forman el proyecto, podremos lograrlo. Además, quiero que este proyecto sirva para generar y transferir conocimiento de utilidad para los técnicos profesionales. Ahora que tenemos universidades y escuelas profesionales con capacidad formativa, debemos procurar que la comunidad industrial adquiera este saber. Solo así conseguiremos el efecto innovador y multiplicador que el nuevo paradigma de producción pone de manifiesto.

    6. ¿Por qué el proyecto lo lidera la Fundación Ascamm? ¿Cuál es su know-how en esta tecnología?

    Siempre hemos sido un centro de referencia en este ámbito tecnológico. Recuerdo que al principio recibíamos muchas consultas de otros centros de investigación e industrias para que les diéramos nuestra opinión sobre el potencial y la capacidad de los distintos sistemas. Más de un empresario debe estar agradecido a nuestras recomendaciones visto lo acontecido en los últimos años y desarrollos.

    Hemos sabido administrar los pocos recursos económicos que hemos tenido a nuestra disposición para esta línea de investigación. Y siempre priorizando la objetividad tecnológica, el trabajo en equipo y la transferencia a las industrias de nuestro ámbito.

    En Ascamm empezamos como usuarios, ofrecíamos servicio a terceros. Pero una vez se observó suficiente actividad comercial en nuestro país por parte de empresas especializadas, decidimos abandonar este servicio para hacer un paso arriesgado hacia adelante. En los últimos años hemos centrado nuestras investigaciones en el desarrollo de nuevas tecnologías y aplicaciones. Ya tenemos sistemas patentados y estamos valorando la mejor forma de comercializarlos.

    Para más información:
    Joan Guasch Corominas
    Fundación Ascamm Centro Tecnológico
    email: jguasch@ascamm.com
    +34 935 944 700